Tengo entre las manos un objeto circular, es negro y caliente, la lógica y mis ojos insisten en negarlo;  “Es un libro rectangular encuadernado con papel negro” recalcan; yo insisto en que el objeto entre mis dedos es circular y busco en su interior una línea, un verso que me de la razón, Busco un poco molesto ya, pero tratando que mi enojo no impida la rápida búsqueda y lectura. Por fin en la pagina 40 aparece lo que buscaba “Tapate los oídos para que no escuchemos el chasquido que te esfuma/ y ayúdame a llenar el aire de círculos/ con tus índices/ círculos bien redondos/ con el placer que se esparce/ a bocanadas sobre tu espalda/ por donde millones de dioses aparezcan/ para vernos menstruar/” luego de leer en voz alta respiro profundo y tranquilo, un sabor de victoria inunda mi boca, no se si fue el poema o lo que significa el poema; pero me tranquiliza saber que tenía razón, lo que tengo entre las manos es un objeto circular; lo dejo a mi costado, cierro los ojos para disfrutar intensamente de saber que tengo la razón.

Mi hijo que acaba de entrar a la habitación toma el objeto circular, lo ojea y me pregunta como si cualquier cosa ¿Qué es Ajenjo? Sin pensar en la bebida y aun bajo el efecto de la reciente lectura defino como poseso: Es una canción en un idioma español delirante y hermoso una canción que canta vida y canta la experiencia de vivir; una canción que define los conceptos que bailan en la cabeza de Marco Valerio, una canción palpitante, sangrante, una canción más animal que humana, una canción que es camino.  ¿Todo eso en un libro tan flaco?  Pregunta de nuevo mi hijo, es todo eso y mucho más, pero no es un libro, es un objeto circular, le insisto agitando el objeto como amenazando. El se encoje de hombros y se lleva consigo el objeto circular.

Me siento aliviado, sin el objeto a mi lado podré reflexionar sobre su contenido, sobre el efecto que ha causado en mi, Marco Valerio no te tiene compasión, desde la primera pagina ataca de frente y te reta a un ejercicio intelectual en el que los guantazos son la regla. El Crecimiento, la madurez, la sociedad, el trabajo, el éxito, ser y no quererlo. Los temas que aborda en los primeros versos se te amontonan en los ojos pero no te aturden, es agradable entrar a ese ejercicio corriendo una cortina hecha de vidrios de muchos colores, te pueden cortar pero si no corrés esa cortina no entrás ¿Aceptás el reto? parece decir Marco Valerio.

Soy el universo entero/ tengo dentro todo el cerumen/ la libélulas y cítaras y teas/ y el cesto donde se obstinan en saltar de tajo todas las cabezas/ yo no distingo/ entre la forma de mi cara/ y el humo que me sobra/  

La suciedad que provoca la existencia, lo sublime que hay en ser y estar, romper paradigmas, negándose así mismo al ser, al activar el mecanismo de la existencia. Los textos de Marco Valerio asumen con valentía eso de ser y estar. Es evidente el oficio de observador, los otros también accionan los dispositivos de la creación.

Es evidente también que dentro de este objeto circular hay muchos espejos, en los que el autor se ve desdoblado, repetido, aburrido, exaltado, hay un espejo en especial en el que hay cien posibilidades, en el que el tiempo se repite, voltear a ver y encontrarse con uno mismo para platicar, para darse el chance de conocer algo nuevo de uno mismo; encontrarse borracho, o con la ilusión de la borrachera futura. Hay algo de dialéctica en los textos, sin embargo hay un algo que no cambia, que permanece, vos cambiás, sos otro, las cosas no, lo material sigue igual, detenido, lo que te demuestra lo libre que sos.

Hay tiempo también para erotizar la soledad y el miedo cuando escribe: “Mis orgias y mi tambor/ para convertirme/ en el animal que quiero ser/ a cambio/ de tus heces y tus océanos multiplicantes/ para desnacer y talvez/ convertirme en una cavidad/ que se muerde la cola/”   en este texto hay un onanismo que al mismo tiempo es una apuesta que siente perdida; prefiere la autoinmolación, aislarse, huir, esconderse tras la realidad que el ajenjo regala, sorbo tras sorbo, convoca al mismo tiempo la metamorfosis para recrear lo que ya no fue, para convertirse en un ser que se busca para aniquilarse.

El objeto circular esta dividido en secciones, al inicio de cada sección hay un “homenaje” o una “mención” de autores guatemaltecos, parecen referencias a su generación, referencias a quienes el autor considera sus colegas; estas menciones no suman, ni restan, a la receta de ajenjo que Marco Valerio nos propone. Podrían estar o no estar y no se echarían en falta, ¿para que agregar referencias a un trabajo tan redondo y limpio? Dicho esto, las menciones podrían ser tachadas con el sello que dice “lisonjería”.

El objeto circular viene lleno de las alegrías del autor, de las observaciones y placeres, de todo lo que su existencia es, pero sobre todo el  objeto circular está lleno de los temores de Marco Valerio, sin embargo el viaje finaliza con una contradicción:   “El único temor que me sacude/ es que las moscas/ no encuentren mi cadáver/

La lectura que experimenté con Ajenjo de Marco Valerio Reyes Cifuentes fue trepidante pero atenta. Repetí las páginas con gusto y gana;  en algunas ocasiones fue necesario para confirmar la imagen poética, en otras por que la belleza y contundencia de los textos así lo exigía.

Leer Ajenjo es un viaje al interior de vos mismo, lejos dentro de vos, para construirte y rearmar los conceptos que de vos has creado, puertas que te llevan a otras puertas más profundas, más inéditas, un trago de ajenjo es una llave, un picaporte, un ticket to ride.

Al fin me atreví a salir de mi habitación, encontré a mi hijo haciendo malabares con el objeto circular, busqué sus ojos, estaban irritados, como que acababa de llorar, sin mirarme me dijo, si, tenés razón, es circular y ya no pudo evitar las lagrimas.

***Foto: Mady Sabán

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s