A veces, cuando digo silencio, se me llena el alma de olvido. Me basta entonces con abrir los ojos y pronunciar en voz baja tu nombre para recobrar el sabor amargo que nos dejó la tempestad.

No sé cuántas veces hemos vuelto de la muerte, cansados y perdidos, buscando ya otro naufragio; en esta orilla el agua nos ha invitado a sumergirnos, lentamente y de la mano, en las enormes puertas del infierno.

Bajo la lluvia vi el desamparo y la pena de las rosas mojadas. Sentí el violento despertar de las hojas; escuché, a solas, mientras me olvidabas, la aniquilación de los árboles abandonados en la vastedad de la vida y en la oscuridad de la muerte.

Busco tu imagen en todos los versos y no la encuentro.

Me gusta imaginar que la vida es como un niño que juega a enamorarnos, que ríe cuando nos ve llorar y que se burla de nuestras caídas. Nosotros, necios como siempre, seguimos dándole pretextos y nos rendimos ante sus caprichos, casi por inercia, casi por una obsesión literaria.

En las calles te veo; en otras mujeres te escucho; en camas ajenas te pienso, y creo que así como Oliveira pierdo lentamente la razón. En los barcos del retorno te busqué y sonrío al recordar que tú también eres mi Maga, mi Beatriz Viterbo, mi María Nefeli, mi Dulcinea. Eres mi mayor obstáculo para ser feliz y eres a la vez un puente. No te quiero y la vez sí que te quiero; te quiero conmigo y te quiero lejos.

Esto es solo literatura y la realidad es otra.

No nos buscamos, entre las caras familiares nos perdemos, difuminando el sabor amargo de las despedidas; el cielo nos pesa, y ya no queda más espacio para acomodar los sueños, ni tiempo para preparar la huida.

En mis manos se extingue un fuego que nosotros no encendimos; un ardor ajeno que sin embargo quema y destruye todo a su paso, casi sin dejar rastro.

Sin culpas, sin responsabilidades ni castigos; solo un fuego débil que se muere lentamente, mientras escribo esta línea.

***

Foto: Milky Way over Uluru por Babak Tafreshi (2015).

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Escrito por Mandrágora

Mandrágora fue fundada en 2014 por Fernando Vérkell. Una de las primeras revistas en línea con sede en Guatemala dedicada a la divulgación de la literatura contemporánea en Hispanoamérica. Envíe propuestas a gt.revistamandragora@gmail.com

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