el brujo se le quedó viendo y sentenció con voz grave: «habrá de caminar sobre el surco de la palabra, el trazo será extenso y tortuoso, no habrá recompensa.» luego, bebió un trago largo de clandestino por la vida del crío. hubo silencio. nadie respiró, nadie se movió. el padre bajó la cabeza y maldijo al brujo. éste sonrió, carraspeando largo, enjugó la saliva densa y escupió en el apelmazado piso de tierra. el viento de la noche cortó su cara en el umbral del mísero rancho donde se había anunciado el alumbramiento. viendo a la nada, le dijo al padre, «tienes una posibilidad, has que todas las palabras desaparezcan». después se echó a la oscuridad.

(Del libro, comerciales para mi muerte)

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armando rivera (guatemala, 1964). Estudió historia en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Cofundador de letra negra editores. Medalla de la Fundación “Artista del Año -2014, en el campo de las letras, por su trayectoria literaria. Ha recibido varios premios. Columnista de opinión en carretera news. Tiene publicados los libros de microrrelatos: utopía tras el farallón, comerciales para mi muerte, entre otros.

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Foto: Andrea Torselli

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