Ella se acomoda en la mesita del balcón, con el café, libros y páginas en blanco por llenar. Pájaros de todo tipo interrumpen el silencio con una sinfonía dispar y encantadora. En el trasfondo de esa mañana nublada y un poco fresca se perciben los otros sonidos que ignora la costumbre: en la cocina, el rechinar de platos, el correr del agua y las orquestas caseras de las que se encarga quien no percibe ni el salario mínimo por el día a la semana en que ordena el desastre y los contratiempos de otros. En el jardín, el anciano asegura que cada día la ceguera lo aqueja más y, sin embargo, domina sus herramientas de trabajo, un machete oxidado y unas tijeras largas. Se olvida de su edad para suprimir el exceso de hojas, para contrarrestar su hambre y descubrir el caminito de grava. Ella se inhibe ante esas sombras de mujeres y hombres hormiga.

Escribe en su hoja en blanco: “A veces no todo es tan horrible”. Suspira, quizá recapacita en que su comodidad depende del esfuerzo de otros, diez veces más físico, veinte veces más demandante que el suyo. Para comodidad de otros, en otras escalas, en otros ambientes, se necesitan ejércitos de gente ignorada. “Las cadenas humanas no terminan, ¿por qué improvisar teorías políticas o literarias para entenderlas? ¿Cuánto tiempo pasará para ser humanos de nuevo?”.

Pasan los minutos, llega la gata; la acaricia, todo vuelve a su orden al borrar frases moralizantes y preguntas sin respuesta. No quiere dedicar demasiado tiempo a cosas abstractas, no vaya a ocurrir que se amargue la mañana por la impotencia de sus manos, de su trabajo, de su conciencia, no tan dormida, pero tampoco partidaria de ningún cambio significativo.

(Mañana en el balcón está incluido en el libro Ojos de ciegos, editorial Alambique. Amatitlán, Guatemala, 2015.)

Diana Vásquez Reyna. Estudió Literatura en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), completó un posgrado en Formación Periodística impartido por la Universidad del Istmo. La editorial mexicana La Décima Letra incluyó su cuento corto Silencio en la antología de cuento y poesía Paseo bajo la luna creciente (2013).Desde septiembre de 2013 escribe Biopsia, una columna mensual traducida al alemán sobre coyuntura política social de Guatemala para la revista Fíjate. Colaboró con artículos, ilustraciones de portadas y reseñas para los primeros números de la Revista Lunapark y algunos textos para la revista Soluna, del Departamento de Letras de la Facultad de Humanidades de la USAC. Le gusta mucho el oficio de la corrección de textos, que lleva a cabo en forma independiente. Ha hecho la prueba en el periodismo tradicional con los artículos A las puertas del Cielo, publicado en la Revista D, de Prensa Libre, eIdioma en la gran red, un texto sobre la importancia del idioma en la era tecnológica y virtual, publicado también en ese periódico guatemalteco.

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